Chalet victoriano para perros

doghouse

Una familia pequeña podría vivir, apretada pero tal vez contenta, en la casa que alguien decidió diseñar para Pulgas. De hecho, hay familias que viven en espacios mucho más reducidos, mucho menos armónicos, sin ventanas ni adornos en forma de corazón.

Pero Pulgas es afortunado, y podrá pasar sus noches en la Victorian Cozy Cottage Kennel Dog House, un espacio de comodidad que tal vez los canes valoren menos de lo que nosotros imaginamos (no creo que los perros estén interesados en el diseño, pero sus dueños sí que lo están).

Es como una casita de cuento: techo a cuatro aguas, patio para jugar o tomar el sol, puerta trasera, ventanas, iluminación suficiente. No hace falta que adentro hay una cama y un bebedero. Pulgas no pasará fríos ni tendrá que mojarse con el agua de lluvia (estoy segura de que él preferiría esto último). Si quiere contemplar el paisaje, puede salir a su patio y observarlo todo, gozando de la mayor seguridad.

Si alguien le preguntara a Pulgas cuánto pagaría por esta casa, él contestaría que ni un solo quinto. Pero a su dueño sí le interesa, de manera que tendrá que desembolsar 4,300 dólares para consentir a su can. Así como los niños de padres asalariados no pueden aspirar a ciertos juguetes, ciertos viajes, ciertos lujos, los perros que no tengan dueños pudientes no podrán tener este chalet victoriano.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *